No hay vereda del sol. Porque son ambas.
La sombra la hacen los árboles.
Y de noche es muy fácil ver Las Tres Marías y la Cruz del Sur.
Cada tanto entra un grillo a la casa y se deja.
Y se abren todas las puertas en verano para amigarse con el viento.
Los jardines tienen flores que no se roban.
Se duerme la siesta.
Y en el arroyo croan las ranas. Muchas. Como castañuelas desparejas.
TERNURA retro
olas de memoria acarician la orilla del presente
martes 24 de enero de 2012
sábado 11 de junio de 2011
Otoño
Camino por las veredas de Villa Crespo hacia la panadería, y no puedo evitar mirar las hojas en el piso. Atardece, se está yendo la luz. Pero alcanzo a sacar tres fotitos.
Imagino la casa de Bahía Blanca, donde crecí. Y el jardín convertido en una alfombra crujiente.
Tengo una foto de cumpleaños con mi hermana. Sentadas en el piso, rodeadas de una multitud de hojas.
De chica miraba esa foto y me parecía que estábamos sentadas sobre una tonelada de papas fritas.
Entonces, de vuelta a casa, con la bolsita de las facturas en la mano, mis pies muerden y aplastan y quiebran cada montoncito que veo. Y el ruidito es igual y la sensación la misma.
domingo 1 de mayo de 2011
Afecto epistolar
Cuando era chica coleccionaba papel de carta. Así como mis compañeros varones cambiaban figuritas del increíble Hulk , de Basuritas o de los Superamigos; yo, además, cambiaba hojitas ilustradas de papel.
Claro que también las usaba bastante. Me acuerdo estar horas junto con mi hermana ensayando en borrador la letra perfecta, redondita para la carta que le enviáramos a mis tíos de España. Y luego, cuando estaba lista, con todas las anécdotas de la semana y los cariños dibujados, la pasáramos, sin tachones, bien prolijita, al impecable papel.
En aquél momento no entendía el sentido de una carta. Para mí era solo un medio más de comunicación.
En una carta uno se toma el trabajo de vestirse con las mejores palabras. Dar vueltas y vueltas para encontrar el término justo, la explicación acertada. Para contar la experiencia de un viaje o decirle simplemente a tu destinatario que lo extrañás. Para regalar un trocito de tu corazón o soplar vientos de ánimo para un ser querido que está enfermo. Porque uno sabe que las cartas se guardan. Se atesoran. Lo que uno le dice al otro queda gloriosamente atrapado en el papel para siempre. Un diálogo tácito entre el escribiente y el destinatario. Es un pedacito de pasado compartido. La garantía de materializar un recuerdo y petrificarlo.
Carta de Gustave Fauvert a Louise Colet. 8 de septiembre de 1845 (fragmento)
Antes de conocerte estaba tranquilo, o había llegado a estarlo. Avanzaba con la rectitud de un sistema particular hecho para un caso especial. En mí mismo lo había comprendido todo, separado y clasificado, de manera que, hasta entonces, no había época en mi existencia en que me hubiera encontrado más tranquilo, mientras que a todo el mundo, al contrario, le parecía que era ahora cuando merecía lástima. Viniste a revolverlo todo con la punta del dedo. El viejo poso volvió a hervir, y el lago de mi corazón se agitó. Pero es que la tempestad está hecha para el Océano! Cuando se enturbian los estanques, de ellos no se exhalan sino olores malsanos. Para decirte ésto es preciso que te ame. Olvídame si puedes, arráncame el alma con ambas manos, y pisotéala para borrar la huella que he dejado.
Cartas a Louise Colet, Gustave Flauvert. Editorial Siruela. Colección Libros del tiempo.
ISBN 84-7844-697-4
Gustave Flaubertwikipedia
sábado 2 de abril de 2011
20 de mayo de 1982
La directora camina enérgicamente y hace aullar su silbato por toda la galería. La recorre una y otra vez para asegurarse que todas las aulas oyeron. Es media hora antes del mediodía y comienza el simulacro de bomba.
Rápido, guardamos los útiles, jugando carreritas y felices por lo que se viene. Juntamos todas las mesas pegaditas en el medio del salón, hacemos como una gran carpa de mesas, nos sentamos todos juntitos debajo, cuchicheando. La maestra por media hora nos cuenta cuentos.Para nosotros es como un recreo dentro de la clase. Y disfrutamos, felices en nuestro mundo de juegos. En nuestra ingenuidad de segundo grado.
Y además, juntamos chocolates para los soldados y cantamos la canción de la propaganda de la tele, ésa que dice ¨ hoy le escribí una carta a mi querido hermano, le puse que lo extraño y que lo quiero mucho, mamá me ha contado que el es un buen soldado que cuida las fronteras de la patria...¨
Rápido, guardamos los útiles, jugando carreritas y felices por lo que se viene. Juntamos todas las mesas pegaditas en el medio del salón, hacemos como una gran carpa de mesas, nos sentamos todos juntitos debajo, cuchicheando. La maestra por media hora nos cuenta cuentos.Para nosotros es como un recreo dentro de la clase. Y disfrutamos, felices en nuestro mundo de juegos. En nuestra ingenuidad de segundo grado.
Y además, juntamos chocolates para los soldados y cantamos la canción de la propaganda de la tele, ésa que dice ¨ hoy le escribí una carta a mi querido hermano, le puse que lo extraño y que lo quiero mucho, mamá me ha contado que el es un buen soldado que cuida las fronteras de la patria...¨
Todos los autos de la ciudad tienen forrados los paragolpes de papel de diario. Mamá hizo lo mismo con el de nosotros. Es para que los aviones ingleses no detecten la ciudad desde el cielo. Y por las noches tapamos las ventanas con una frazada para que la luz prendida de los casas no se vea desde afuera.
Entonces, Bahía Blanca queda a oscuras. Se hace invisible.
Mamá y Patri, mi hermana mayor, van por las tardes al hospital a llevarles torta, juegos y revistas a los soldados. Má se trajo a Telmo, un colimba cordobés, a vivir con nosotros por un tiempo. Él tiene 18 años y esquirlas en los ojos . No le dieron el alta aún. Pero en el hospital no hay cama para él, no está tan destrozado como los otros...
Entonces, Bahía Blanca queda a oscuras. Se hace invisible.
Mamá y Patri, mi hermana mayor, van por las tardes al hospital a llevarles torta, juegos y revistas a los soldados. Má se trajo a Telmo, un colimba cordobés, a vivir con nosotros por un tiempo. Él tiene 18 años y esquirlas en los ojos . No le dieron el alta aún. Pero en el hospital no hay cama para él, no está tan destrozado como los otros...
martes 1 de marzo de 2011
Había una vez...
Con ojitos inocentes abrir el libro.
Volver a la niñez. Y entonces sentirse en un cuerpo nimio, chiquitito. Las manitos lúdicas que rozan el papel y cambian sin cesar las páginas. Ida y vuelta. Vuelta e ida. Reconocen el terreno dibujado. Tantean el doblez sonoro de los distintos pliegues. La respiración de las imágenes.Quedarse con la mirada de agua de Pulgarcita dentro de una flor escarlata. La sonrisa loca del gato de aquella Alicia de cabellos nocheros. La dulce melancolía del blanco rostro de Madame Butterfly, el alma azul de sus alas. La luna luminosa de Peter Pan en vuelo al País de Nunca Jamás. La increíble hermosura de la Bella Durmiente sembrando el suelo con sus soleados rizos, y preguntarse, de pronto, qué animal no es bello cuando duerme.
Desplegar más que el corazón con cada imagen.
Y atrapar entre dos tapas un poquito de infancia.
Il Etait une fois...
Benjamin Lacombe
ISBN 978 202 102754 9
Pop up José Pons
Música: Minga Tango y Circo
Tema: Unión cívica (D.Santa Cruz)
Volver a la niñez. Y entonces sentirse en un cuerpo nimio, chiquitito. Las manitos lúdicas que rozan el papel y cambian sin cesar las páginas. Ida y vuelta. Vuelta e ida. Reconocen el terreno dibujado. Tantean el doblez sonoro de los distintos pliegues. La respiración de las imágenes.Quedarse con la mirada de agua de Pulgarcita dentro de una flor escarlata. La sonrisa loca del gato de aquella Alicia de cabellos nocheros. La dulce melancolía del blanco rostro de Madame Butterfly, el alma azul de sus alas. La luna luminosa de Peter Pan en vuelo al País de Nunca Jamás. La increíble hermosura de la Bella Durmiente sembrando el suelo con sus soleados rizos, y preguntarse, de pronto, qué animal no es bello cuando duerme.
Desplegar más que el corazón con cada imagen.
Y atrapar entre dos tapas un poquito de infancia.
Il Etait une fois...
Benjamin Lacombe
ISBN 978 202 102754 9
Pop up José Pons
Música: Minga Tango y Circo
Tema: Unión cívica (D.Santa Cruz)
martes 25 de enero de 2011
Pelopincho
Extraño el olor a cloro en la piel. Y los ojos rojos vidriosos de aguantar, hasta explotar, la respiración debajo del agua.
Extraño el panzazo, el resbalón traicionero del plástico del fondo, el raspón de los caños. El latigazo del agua y de los golpes. Porque no importaban. No importaba nada.
Extraño los ataques de risa y la boca tan abierta que tragabas tanta, pero tanta agua que no te daba vergüenza escupirla. Y esa animalada, de ganas, de energía, de seguir jugando, estallando de pura felicidad, detonándote contra el agua.
Y la merienda fresca: gelatinas, galletitas con paté, jugos de colores o Nesquik (Vascolet le decía mi mamá).
Y claro que extraño, además, los pies en el pasto -no césped-.
Esa sensación...
Publicidad Pelopincho.
Foto del libro Surtido.
Editorial Del Nuevo Extremo.
Extraño el panzazo, el resbalón traicionero del plástico del fondo, el raspón de los caños. El latigazo del agua y de los golpes. Porque no importaban. No importaba nada.
Extraño los ataques de risa y la boca tan abierta que tragabas tanta, pero tanta agua que no te daba vergüenza escupirla. Y esa animalada, de ganas, de energía, de seguir jugando, estallando de pura felicidad, detonándote contra el agua.
Y la merienda fresca: gelatinas, galletitas con paté, jugos de colores o Nesquik (Vascolet le decía mi mamá).
Y claro que extraño, además, los pies en el pasto -no césped-.
Esa sensación...
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Foto del libro Surtido.
Editorial Del Nuevo Extremo.
viernes 31 de diciembre de 2010
Feliz 2011
A soplar un panadero y pedir un deseo.
Al afortunado que esta noche le toque quedarse con la parte más larga de esa ramita frágil que es el huesito del pollo. Otro deseo.
A esperar en esta noche los fuegos artificiales y como si fueran miles de estrellas fugaces pedir millones de deseos.
Al llegar las 12.00 y como hacen en otros pagos con el ritual de las campanadas, a comer las uvas y pedir más deseos. (Que en su defecto se las podría reemplazar por unas ricas cerezas de estación).
Pero, lo más importante. Brindar con quienes amamos, y que por suerte están cerquita.
Y quienes están lejos, hacerles llegar nuestro amor y mejores deseos. Que por suerte, en este hoy, que es ¨futuro hace rato¨ medios de comunicación no nos faltan.
Chin Chin!!!
FELIZ 2011
Al afortunado que esta noche le toque quedarse con la parte más larga de esa ramita frágil que es el huesito del pollo. Otro deseo.
A esperar en esta noche los fuegos artificiales y como si fueran miles de estrellas fugaces pedir millones de deseos.
Al llegar las 12.00 y como hacen en otros pagos con el ritual de las campanadas, a comer las uvas y pedir más deseos. (Que en su defecto se las podría reemplazar por unas ricas cerezas de estación).
Pero, lo más importante. Brindar con quienes amamos, y que por suerte están cerquita.
Y quienes están lejos, hacerles llegar nuestro amor y mejores deseos. Que por suerte, en este hoy, que es ¨futuro hace rato¨ medios de comunicación no nos faltan.
Chin Chin!!!
FELIZ 2011
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