jueves 12 de noviembre de 2009

Hacela giratoria



Estás leyendo un libro que te hace acordar cuando te encantaba jugar en la puerta giratoria del banco. La emoción que sentías al entrar y emborracharte a giros -dar vueltas como la Pantera Rosa atrapada en el lavarropas, pensabas-. Un error de cálculo al salir podía cortarte por la mitad. Mentira. Pero vos pensabas eso.
Entrar y salir. Esperar el tiempo justo: para entrar, correr en giros y volver a salir. Se complicaba si
atrás venía tu hermana y empujaba más fuerte. Pero ésa era la gracia. Como cuando jugabas a saltar a la soga de a muchos y esperabas la pausa. Atenta al sonido rítmico del golpe contra el piso. Dependía de vos y de la velocidad de los otros.
¨No jueguen en la puerta giratoria¨ te retaban. En ese entonces no existía el Pago Fácil, y la espera en el banco se hacía interminable. Para los chicos, que tienen la energía del hamster, esa puerta era su rueda salvadora.
Ahora pensás cuál es el sentido de hacer giratoria una puerta si no se puede jugar con ella. Entonces, buscás en Google imágenes de puertas giratorias y no encontrás.

miércoles 14 de octubre de 2009

Juguetes








Quienes fueron a Colonia seguro se encontraron con este lugar mágico, de objetos maravillosos...
Xilofón, tenía. Muñeca de patas largas, también. Barquitos, no. Pero siempre quise y quiero navegar uno. Tuve un auto de carreras a control remoto (medio mentiroso lo del control porque tenía un cable largo que iba unido al auto). Tren con vías, tuve. Y el bebé de Jolly Bell.

LA CARLOTA, ALMACÉN DE RAMOS GENERALES. COLONIA DE SACRAMENTO, URUGUAY.
ALGO PARECIDO PUEDEN ENCONTRAR EN CUALQUIER VERDURA EN HUMBERTO PRIMO 517. SAN TELMO.ARGENTINA.
A PARTIR DEL 4 DE OCTUBRE UNA NOSTÁLGICA MUESTRA DE FOTOS: REGRESAR DE SEBASTIÁN MIQUEL.

martes 18 de agosto de 2009

Musiquita



Resulta que por ese entonces seguía buscando tréboles de cuatro hojas...Pensaba que me habían mentido, que los caballitos de mar no existían. Y que sacarse la sortija en la calesita era mérito propio.






viernes 14 de agosto de 2009

Sincronizando los relojes

Esta serie de los noventa me encantaba. Con un humor nada similar a otras series de ese estilo.
Cámaras en travelling o en picado que hacían a los personajes más caricaturescos.Y esos efectos de sonido, ruiditos graciosos.
Parker, con esas camisas espantosas, su amigo rockero carilindo y su otro amigo un tanto nerd que vestía un saco largo donde guardaba de todo .
Parker Lewis can't lose


domingo 2 de agosto de 2009

Teen love



Ayer estaba viendo Adventureland que es de esas bonitas películas donde los protagonistas son adolescentes un tanto nerd y otro poco timidón (como fuímos la mayoría, supongo) y que sufren un amor no correspondido. Transcurre en los 80 y tiene una banda sonora como para ir volando a comprarla.
Entonces fue imposible no acordarme de estas otras pelis.
Ahhhhhhhhhhhhh...

jueves 16 de julio de 2009

Amigo invisible


A la señorita –caradelunallena admiradoradeSusanaGimenez- maestra de 4to C, se le ocurre que sus alumnos jueguen al amigo invisible. Contenta forra una caja inmensa y la pone entusiasmada en un rincón fuera del aula. En esa caja, dice, vamos a encontrar los regalos del amigo invisible. A cada uno en secreto le toca el nombre de un compañerito a quien regalar. El juego dura una semana.

La niña que piensa que tiene suerte porque cuando nació le pusieron un nombre capicúa, espera ansiosa el regalo al día siguiente. Antes de entrar al aula mira de reojo si hay alguno para ella. Pero nada. Los días pasan y la sucesión de nadas es infinita. La pobre infeliz empieza a pensar que su amigo invisible seguro no es su amigo y además no la quiere. Todos los compañeritos reciben regalos menos ella. Llega el último día y de sopetón descubre que el regalo más grande de la caja tiene su nombre. Rápidos los chicos la rodean. Todos quieren saber qué cosa es ese regalo inmenso. Empieza a romper el papel y debajo hay otro, y después otro. Es el juego del paquete –piensa-. Y los chicos se codean con malicia. Y todos se empiezan a reir .Y el piso se llena de bollos papelosos desechados. Y parece que el chiste no se termina más. Y las manitos torpes se empiezan a nerviosar. Y de pronto, finalmente, el aula estalla en una carcajada general. Es un papel higiénico rugoso y gris.

El calor le quema las mejillas y no sabe por qué pero está llena de vergüenza. Su cabecita trabaja, busca pero no encuentra. No sabe. Ella no sabe qué hacer. Ahí, diminuta, parada con el papel higiénico en la mano. La maestra la rescata y dice que se lo queda para el aula. Ésto es útil para cuando me pidan ir al baño, lo guardamos en el armario y fin del asunto.

Llega a su casa y le cuanta todo a su mamá. Ésta le dice que el papel higiénico es suyo, que mañana vaya y se lo traiga. La niña siempre fue muy obediente, y al día siguiente con toda la vergüenza del mundo se lo pide a su maestra.

Después se entera que su amigo invisible era el chico que –por intermedio de su hermana- le había preguntado si quería ser su novia.













sábado 11 de julio de 2009

Preguntas





Éste era uno de mis libros preferidos cuando era niña. Bellísimas ilustraciones y respuestas simples a dudas infantiles.

Nunca fui demasiado existencialista. No creo (por suerte, así vivo más tranquila) haberme cuestionado esas GRANDES y profundas PREGUNTAS de la vida.
Sin embargo, cómo me hubiera gustado encontrar un libro con algunas de estas respuestas:
Cómo hago para que se enamore de mí. Por qué pienso siempre cosas horribles antes de irme a dormir. Cómo se hace para tener tobillos. Dónde dejé el control remoto. Cómo reconocer que la otra persona tiene razón. Por qué somos tan destructivos. Por qué el agua es tan rica.

Sé que muchas de estas preguntas no tienen respuestas, y de algunas quizá sean muy obvias.

Pero no lo puedo evitar.

Preguntas fáciles a respuestas difíciles. Dibujos Susan Perl. Textos Susanne Kirtland. 1976. Editorial Atlántida.