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miércoles, 14 de agosto de 2013

Crecer

Y resulta que un día te dicen: basta de jugar con la comida, los tallarines no se cortan. Ya sos grande.
Y que la forma correcta de comerlos es enrollarlos alrededor del tenedor. Ovillarlos. Convertirlos en una pelota de fideos.
Dificilísimo. A quién se le ocurrió.
Pero vos sos la misma de ayer. La misma que comió los fideos la semana pasada en pedacitos.





5 comentarios:

Dara Licci dijo...

exacto, la misma pequeña que aun sigue soñando...

ANALIA MELLA dijo...

Me identifico mucho, con todas las cosas que escribís aquí, será que tenemos la misma edad y vivimos lo mismo... Te felicito por tu blog!!!

Elena M. dijo...

Si . El niño que llevamos dentro .
Disfrutar de las pequeñas cosas .
Un cordial saludo

Àlvaro dijo...

soy el mismo,sì. Tanto,que hoy me sigue encantando lo que has escrito.-

Darío Pérez Darío dijo...

Escribís con una ternura y una sencillez hermosa. A mi de chico me pasaba al revez:había aprendido a comer los tallarines enrrollandolos en pequeños rulitos, pero a veces se me hacían unos remolinos grandes en el tenedor incomibles. Porque mi mamá no nos permitía cortarlos. Después ella se cansó y nos dejó cortarlos y ella hizo lo mismo. Una mujer muy dulce y que nos dió mucho cariño y amor a mí y a mis hermanos mi mamá.