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lunes, 4 de mayo de 2009

Amor imposible


Estaba en primer año del secundario y la primera vez que lo ví fue cuando subí al colectivo. Éramos del mismo barrio y la 503 nos llevaba a ambos. De inmediato me llamó la atención por el parecido a Laurie (el mejor amigo de Jo en Mujercitas) en realidad, era la viva imagen de la ilustración de la vieja edición de Sigmar de Alcott. No era un adonis, pero a mí me parecía el chico más lindo del mundo: un poco más alto que yo, de tez bronceada, ojos marrones, pelo castaño -entre ondulado y rizado, según el día-, pestañas largas y una sonrisa que era un sol. Por el uniforme parecía que iba al Don Bosco y afortunadamente, al año siguiente -nunca sabría la razón- se pasó a mi colegio. Esto ayudó a que me lo cruzara seguido y cada día que pasaba me gustaba más. Él, ante mis ojos, se volvía cada vez más perfecto, inalcanzable. Un amor imposible.
Años después, recién llegada a Buenos Aires, esperaba el colectivo que me llevara a mi primera Feria del Libro y me lo encontré. De pronto, a pesar de que nunca nos habíamos dirigido la palabra, el venir de la misma tierra nos unió. Vos sos de Bahía, me dijo. Sí, y vos sos amigo de tal, le contesté. Y milagrosamente comenzamos a charlar. Concentrándome para no tartamudear de los nervios y luchando para domesticar mi corazón trataba de ser lo más natural posible.
Hablamos de los amigos que empezábamos a tener acá y de los que habíamos dejado allá. De los futuros feriados con escapada obligada al hogar. Que yo estudiaba Comunicación y él Derecho. En ese momento le comenté lo afortunado que era de cursar al lado de la Feria, que como estudiantes entrábamos gratis y que él podía visitarla todas las veces que deseara. Y entonces, el baldazo de agua fría. Me dijo que a él no le gustaba leer. Que no iba a ir a la Feria ni loco. Que de sólo pensar en tantos libros juntos en un mismo lugar le daba alergia.
Y entonces, la imagen quedó vacía de significado. Mejor dicho, con el significado que correspondía y no el que yo le había inventado.

5 comentarios:

Blue Fairy meets Gepetto dijo...

cuantas veces nos ilusionamos con fantasmas. o mantenemos en el recuerdo fantasias para tapar momentos.
que duro debe haber sido perder esa imagen de tu amor de chica.

Cassandra Cross dijo...

Wow. La derrapada de la realidad...
Qué buen post, signorina!

ojos de suri dijo...

Blue Fairy, es verdad, de adolescente vivía enamorada de fantasmas, je je.
Perder esa imagen no fue triste, me sentí miss naba, alimentándo una fantasía por años verdaderamente vacía. Por suerte se crece.

Cassandra, qué linda visita!
Y sí, y eso que no conté toda la conversación...más que cuesta abajo fue caída libre.
Besos!

Dina dijo...

juajaja!cuántos recuerdos!te felicito por el post! podrías reescribir el diálogo para una futura sitcom. Y el "Pipi" estaba leendo.

ojos de suri dijo...

Dina, cómo se nota que sos mi hermana! felicitame mejor cuando rinda Latin 2. Besotes